Duda metódica

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AQUI SE HABLA SÓLO, SOBRE LA DUDA METÓDICA. ARCHIVO SUBIDO POR GERMAN PASSI DE LA UNIVERSIDAD ARTURO PRAT DE CHILE.


I

INTRODUCCIÓN


Resulta incuestionable el aporte que ha realizado la filosofía, considerada madre de todas las ciencias, a la vida del hombre, en relación a la búsqueda racional, verdadera y sabia de la causa última de las cosas, para dar respuesta al origen de estas. Y es durante la evolución de la filosofía, que han ido apareciendo hombres de mente brillante y excepcionales como René Descartes, considerado padre de la filosofía moderna, quien dejando de lado el método medieval (considerado por los “modernos” de inútil e ineficaz, impedimento para cualquier progreso científico, debido a que su proceder se caracterizaba por el criterio de autoridad, verbalismo y silogística),propone a través de su obra: “ El discurso del método”, la búsqueda imperiosa de la verdad, la cual será la base para construir un conocimiento verdadero e indubitable, necesitando para ello, un método que nos ayude a no aceptar como verdadero todo lo que se nos presente con la mas mínima muestra de error o considerar falso todo aquello de lo que dudamos que sea verdadero, además este método, ha de ser la única garantía para el uso correcto de la razón. Descartes a través de la duda metódica y de manera radical nos dice que hay que llegar con la duda hasta el último extremo, en donde esta se convierte en el opuesto y pasa a ser una verdad indubitable. Es aquí donde él encuentra el principio filosófico que andaba buscando y que se resume en la conocida frase: “Pienso, luego existo”, Cógito, ergo sum. El presente trabajo tiene como objetivo principal explicar la forma en que este filósofo a través del método y la duda metódica, logra llegar a una verdad indubitable como resulta ser el Cógito, incluso llegando a dudar de nuestros sentidos.






III LAS REGLAS DEL MÉTODO CARTESIANO René Descartes en su obra “El discurso del método” de 1937 entre los diferentes temas que abarca, se encuentra el de la duda metódica, que trata acerca de que el hombre debe descartar toda su experiencia anterior y poner en duda todo aquello que no se le presente como verdadero (aunque Descartes da a conocer el método en relación a sus experiencias), esto a partir de un método inspirado en la matemática. La idea central de su pensamiento era unir la ciencia en base a un solo método y este es definido por Descartes como: un conjunto de reglas ciertas y fáciles que permiten a quien las observe no tomar nunca lo falso por verdadero y viceversa. Descartes también afirma, estar dispuesto a suprimir totalmente las opiniones recibidas en su juventud con el objeto de sustituirlas después de ser sometidas al tribunal de la razón, tomando en cuenta lo dificultoso que puede resultar deshacerse de opiniones y creencias recibidas , además de lo peligroso que podría ser caer en el escepticismo. A continuación se explicaran las reglas que componen el método y que Descartes planteo para garantizar la verdad del conocimiento científico a probar, estas son: Evidencia, análisis, síntesis y enumeración.

1.- REGLA DE LA EVIDENCIA: No admitir jamás como verdadera cosa alguna sin conocer con evidencia que lo es, es decir, evitar la precipitación y la prevención, y no comprender, en los juicios, nada más que lo que se presente a mi espíritu tan clara y distintamente que no tenga motivo para ponerlos en duda. Esta regla se compone de dos partes: • * La primera parte hace referencia a la evidencia como criterio de verdad, en tal sentido, se opone meramente a lo que es probable o verosímil. • * La segunda parte establece las condiciones que debe tener la evidencia. Esto es, evitar la precipitación y la prevención. Evitar la precipitación quiere decir no aceptar como evidente algo que no estamos seguros aun de lo que es, y evitar la prevención es no negarse a aceptar algo que veamos como evidente. Una segunda condición que debemos tener en cuenta consiste en no comprender nada más aquello que sea claro y distinto. Claridad y distinción son condiciones necesarias de la evidencia, además según descartes, una idea puede ser clara y no ser distinta.

2.- REGLA DEL ANÁLISIS: Dividir una de las dificultades en tantas partes como fuese posible y en cuantas requiriese una mejor solución. Las dificultades ( cuestiones) de esta regla se refieren al hecho donde puede ir mezclado lo verdadero con lo falso. Esta parte trata de dividir esas cuestiones con el objetivo de alcanzar sus elementos simples y evidentes. Estos elementos simples serían captados a través de la intuición. Los elementos simples son los elementos últimos a los que se llega en el proceso de análisis, un ejemplo de esto, es cuando Descartes analiza el espíritu, descubriendo elementos simples como el querer, el dudar, el pensar. Por otra parte la intuición es un mecanismo que utiliza la mente para lograr un conocimiento evidente. Este conocimiento es algo inmediato, no necesita de mediación alguna para saber que su certeza es algo evidente. Cuando más adelante Descartes llega a descubrir el Cógito, afirma tener certeza de el, no por un razonamiento complejo, sino por un modo intuitivo, de una forma inmediata. El proceso de análisis va desde cuestiones complejas a las simples.

3.- REGLA DE SÍNTESIS: Conducir ordenadamente mis pensamientos, comenzando por los más simples para ir ascendiendo, como por grados hasta el conocimiento de los más complejos. Es regla es un claro complemento de la anterior ( análisis), después de haber llegado a los elementos simples, seguros y evidentes, se tratara de construir un conocimiento cada vez más complejo, es decir, ascender sobre la base de lo evidente, hacia otro tipo de conocimientos. Un ejemplo de esto es cuando Descartes, partir del descubrimiento del Cógito, puede ascender hacia conocimientos más complejos como la pruebas de la existencia de dios. 4.- REGLA DE LA ENUMERACIÓN: Hacer enumeraciones tan completas y revisiones tan generales hasta estar seguros de no omitir nada. Esta regla refleja la obsesión de su autor por alcanzar un método seguro e indubitable sobre el cual cimentar conocimientos seguros y fiables. También esta regla es una justificación de la regla 2 y 3.


IV LA DUDA METÓDICA • A continuación, teniendo claro las reglas por el cual se rige el método, pasaremos a explicar “la duda metódica”, que se encuentra en la cuarta parte del Discurso del método. René Descartes manifiesta la necesidad de encontrar un criterio seguro de verdad que le permita adquirir un conocimiento riguroso e indubitable. Para lograrlo decide usar como método la duda. Descartes diferencia entre la duda real y la duda metódica. La primera es la duda del escéptico que solo duda por dudar y la cual, es rechazada por él. La segunda es la duda que utiliza el investigador como método, con el objeto si a partir de tal duda, sería posible alcanzar algún tipo de verdad que sea indubitable. Esta es la duda que utiliza Descartes y que tiene las siguientes características: • METÓDICA: Es decir, la duda es el medio que utiliza con el objetivo de alcanzar algún tipo de certeza que sea indubitable. • UNIVERSAL: La duda ha de ser aplicada a toda proposición acerca de la cual quepa la más mínima interrogación. • PROVISIONAL. La duda debe ser abandonado desde el momento en llegue a descubrirse algún tipo de verdad que sea absolutamente indubitable. • TEORÉTICA: La duda no ha de extenderse a la conducta. En el terreno de la moral estamos obligados, según descartes, a seguir proposiciones aunque se manifiestan únicamente como probables.

Después de haber señalado que la duda es metódica, el autor pasa a exponer las razones que le llevaron a plantear la misma como algo universal. Descartes comienza aplicando la duda a todo a aquello que ha aprendido a través de los sentidos. Él dice que tiene experiencia que los sentidos le han engañado multitud de veces y por lo cual no es conveniente confiar en alguien que nos haya engañado aunque hubiera sido una sola vez. Por consiguiente todo lo aprendido a través de los sentidos, lo sitúa en el ámbito de la duda. Ahora en el ámbito de los sentidos, es necesario diferenciar entre aquello que percibimos en relación a “lo lejano” y “lo cercano”. Y es que aunque tenemos evidencia que los sentidos en relación a lo lejano nos engañan muchas veces, por ejemplo: vemos una persona a lo lejos y tenemos duda si es hombre o mujer, no resulta claro que los sentidos nos engañen en relación a lo cercano, un ejemplo de esto sería cuando contemplamos nuestras manos o leemos un diario. ¿Tendría sentido dudar de estas sensaciones? , según Descartes, la respuesta es sí. Pero para justificar tal afirmación, tendrá que introducir el efecto del mundo de los sueños. “Como si no hubiera soñado lo mismo”, dice Descartes para poner en duda esta ultima información de los sentidos ( lo cercano). Es decir utiliza como argumento para poner en duda algo que parece evidente (como contemplar mis manos) el mundo de los sueños. Es evidente que mientras soñaba he “contemplado mis manos”, pero ¿cuál de los dos mundos es el verdadero? ¿el de la vigilia o el de los sueños? Descartes reconoce que es evidente que ambos son diferentes y el esta consciente de ello, cuidándose de señalar que no confunde el mundo de sueños con el de la vigilia, de lo contrario se le podría confundir con un hombre borracho o enloquecido que confunde ficción con realidad. Sin embargo Descartes aplica la duda a los sentidos que se nos presentan como evidentes en base a un punto de vista epistemológico, ya que no ve claro porque resulta más verdadero el mundo de la vigilia que el mundo de los sueños. Es un problema referido a la verdad de esos mundos, y por lo tanto como no tiene claro por que la verdad pertenece al mundo de la vigilia y la falsedad al mundo de los sueños, es que también somete a la duda todo tipo de sentidos, sean estos en relación a lo lejano y a lo cercano. Finalmente podemos decir en referencia a los sentidos, que incluso implica dudar que tenemos cuerpo o manos, y que también todas aquellas disciplinas que investigan lo material (física, medicina, astronomía) quedarían en el terreno de la duda. Siguiendo con su método radical, Descartes también pone en duda aquellas verdades relacionadas con el mundo de la matemática, como por ejemplo que el resultado de 2+3 =5. En principio parece absurdo que una persona como Descartes dude acerca de este tipo cosas. En primer lugar, porque estas verdades no son algo que aprendamos por los sentidos, por lo cual el planteamiento anterior acerca que los sentidos nos engañan no sería aplicable aquí. Además relacionarla con el mundo de los sueños tampoco tendría sentido, ya que despiertos o soñando 2+3 siempre es 5. por lo tanto podría dudar si es que “mis manos” verdaderas se corresponden con las manos cuando estoy despierto o con las de cuando estoy dormido,pero nunca dudar de si 2+3 son 5, ya que en ambos casos siempre será así. Pareciera ser que este es el principio ultimo e indubitable que Descartes andaba buscando, pero no, para él las verdades matemáticas también son dudosas, para ello el autor saca a relucir una antigua idea grabada en su mente, la de un dios omnipotente, pero no un dios óptimo fuente de verdad, sino un genio astuto y maligno de extremada astucia y poder, que lo lleva a equivocarse incluso en eso. En consecuencia las verdades pertenecientes al mundo de las matemáticas quedan también expuestas al terreno de la duda. Así, la duda cartesiana se vuelve universal, colocando todo lo aprendido por los sentidos, a nivel interno como externo, en el ámbito de la duda, además duda acerca de todo lo referente a las verdades inteligibles. Finalmente Descarte dice estar dispuesto permanecer en este estado (duda) hasta que no haya alcanzado algún tipo de verdad que sea absolutamente indubitable.


V DESAPARICIÓN DE LA DUDA METÓDICA • Luego de tan radicales planteamientos, llevando la condición de la duda al extremo, hasta su punto limite, incluso forzándola, pasaremos a revisar de que forma, René Descartes descubre la primera verdad indubitable que andaba buscando. Descartes se da cuenta que puede dudar acerca de lo aprendido por los sentidos, también por lo aprendido a través de la razón a partir de la hipótesis del genio maligno, pero de lo que no puede dudar es de que piensa, es decir, que uno tiene pensamientos, ya que el mismo hecho de dudar implica tener que pensar, y es a partir de esto que establece él Cógito como principio indubitable en su célebre expresión: Cógito, ergo sum (pienso, luego soy). Una vez establecida esta verdad indubitable la duda metódica desaparece. Descartes a través del Cógito establece como indubitable solo que él es una substancia pensante, es decir alguien que tiene pensamientos sin saber totalmente quien es, ya que el ser corporal, aquel que percibe a través de los sentidos sigue estando en el terreno de la duda. Por ello no podría haber dicho camino, luego existo o respiro, luego existo. Esta verdad indubitable, Pienso, luego existo es un principio que sale airoso del método que usa Descartes, ya que si intentamos asociar este principio con la duda en relación a los sentidos, no tendría sentido, ya que el pensamiento no lo percibimos, tampoco tendría sentido aplicar la duda en base al mundo de la vigilia o de los sueños, ya que despierto o dormidos se hace evidente que tenemos pensamientos, lo mismo sucede con la hipótesis del genio maligno, ya que éste nos podría hacer dudar acerca de la veracidad de los objetos de mis pensamientos, pero nunca hacerme dudar que tengo pensamientos. Como anteriormente habíamos explicado, la proposición Cógito, ergo sum es el fruto de una intuición, ya que según Descartes, no es necesario realizar un razonamiento complejo para darnos cuenta que tenemos pensamientos, que existimos como sujetos pensantes. Eso es algo que se ve de modo inmediato. Por último Descartes dice que el pensamiento no se limita solo al pensar, sino también al sentir, querer, imaginar, pero concebidos como facultades o modos de penar y existiendo independientemente de sus objetos.









 VI
           CONCLUSIONES

Después de haber realizado el presente trabajo, hemos llegado a la conclusión de la enorme importancia que cabe en este filósofo llamado René Descartes. Importante por cuanto fue el iniciador de la corriente racionalista, que se extendió rápidamente por casi toda Europa, además por constituir el primer sistema moderno con caracteres tan definidos y personales, el cual lleva su nombre: El cartesianismo. Aunque, sin embargo, su doctrina sea profundamente cuestionada hoy en día. También podemos concluir que el hombre es capaz de descubrir la naturaleza del mundo basándose en la razón. Descartes también al descubrir la existencia del Cógito, a través de la estrategia de La duda metódica podrá empezar a verificar las cosas distintas a este ser pensante, el YO. Pero esto es también a la vez una problemática, ya que Descartes solo esta seguro de que es un ser que tiene pensamientos, pero sobre el objeto de verificación de tales pensamientos, no puede decirse nada aun con certeza, ya que pertenece al espacio de la duda.




VII BIBLIOGRAFÍA

  • Enciclopedia Interactiva Barcelona para el siglo XXI .Tomo VIII.Editorial 1999 Thema Equipo Editorial.Edición 2003.
  • Historia de la Filosofía en cuadros esquemáticos, Autor GONZALEZ,Alvaro. Editorial Epesa.4° Edición . Madrid. España. 1953.
  • Historia universal. Autor GRIMBERG, Carl. Editorial Ercilla S.A. Edición 1985.Chile.
  • Sitio Web www.cibernous.com/autores/descartes/ - 2k
  • Sitio Web www.caminantes.metropoliglobal.com/ web/biografias/descartes.htm - 25k
  • La Problemática del Conocer. Autor VALENZUELA, Gonzalo. Editor Universidad Arturo Prat. 1° Edición. Santiago. Chile. 2003